Mi Querida Familia Parroquial:
Durante las últimas semanas, hemos estado insistiendo e invitando a las familias a inscribir a sus hijos en nuestro programa parroquial de formación de fe (grados K – 12) que comienza este otoño. Debemos reconocer que una parte importante de la misión de la Iglesia es la transmisión de la fe a las próximas generaciones y el programa de formación de la fe de la parroquia es una herramienta esencial y práctica que utilizamos para lograr este objetivo. Mi deseo como párroco es ofrecer un programa de formación de fe doctrinalmente sólido que eduque la mente y abra el corazón al misterio de Dios. Esto es algo vital porque permite que nuestra formación en la fe se convierta en un puente entre lo que sabemos, como actuamos y en como adoramos, a medida que maduramos en nuestra fe. Para que esto sea posible, debe basarse en dos objetivos importantes.
Primero: la formación en la fe debe conducir a una apreciación más profunda de la vida sacramental y el carácter comunitario de la iglesia. El aprendizaje es el camino hacia el amor. De esta manera sabemos amar mejor. Cuando aprender acerca de Dios no nos estimula a entrar en una relación más profunda con él, entonces esto será superficial e incompleto. Lo que aprendemos y creemos debe ser fundamental para la práctica de nuestra fe.
Segundo: Para que la formación en la fe sea eficaz, tiene que ser un camino emprendido por toda la familia. Las conversaciones sobre el valor de la fe deben incorporarse a la práctica y la cultura cotidiana de la familia. Los padres deben involucrar a los niños en asuntos de la fe y ayudarlos a apreciar la conexión entre aprender la fe y nuestra obligación de celebrar los sacramentos. Me complace informarles que estamos ampliando y mejorando el componente para padres del programa de formación de la fe este otoño y esperamos que todos los padres que tienen hijos en el nivel de escuela primaria, especialmente aquellos en nuestro programa de formación de la fe, hagan un esfuerzo para participar.
¡Que Dios los bendiga y nos vemos en la Misa!
Padre Henry